Por: Elizabeth Mejía Salazar
La magia y riqueza de cerca de 12 mil de plantas de bosque seco tropical, sumado al cántico y presencia de cerca de 27 especies de aves, y 19 variedades de reptiles, son la columna vertebral del exuberante Jardín Botánico de San Andrés.
Enclavado en el sector de Harmony Hall Hill o Loma del Mexicano, se encuentra el proyecto ideado por el arquitecto Santiago Moreno González y el profesor Petter Lowy Cerón. Hoy es una extensión con ocho hectáreas que cumple 16 años de ser la gran aula para el conocimiento, la historia y el ecoturismo para residentes, raizales y turistas.

Y es que el alma y cerebro del parque botánico es la Universidad Nacional, que administra, y combina temas de investigación, recreación y educación ambiental. Por eso en su inventario tiene una flora conformada 12.640 individuos pertenecientes a 234 especies de 72 familias, y de ellas el 42% pertenecen a especies nativas: plantas de algodón, orquídea nativa – Brassavola nodosa tradicional, o cultivo del Archipiélago en los años 60, sumados a helechos, y orquídeas introducidas por colonos y extranjeros.
Durante todo el año, el Jardín Botánico recibe a residentes y turistas, en recorridos guiados durante una hora, con grupos de aproximadamente 25 personas; pero si la persona prefiere puede hacerlo de manera independiente. Es recomendable llevar ropa cómoda y disposición para encontrarse además con muchos de los reptiles de 19 especies como Rocos, Iguanas, lagartijas azules y muchos más que
merodean entre árboles y plantas.

Además existe la oportunidad fascinante de subir cinco pisos hasta El Mirador, donde se podrá topar con aves nativas, o embelesarse con la panorámica de 360 grados hacia la bahía de Rocky Cay: el mar de los siete colores en toda su extensión y la vegetación del tradicional de La Loma. Allí podrá contar con binoculares, para apreciar toda la extensión del paisaje sin perder detalle alguno o aprovechar las tablets y disfrutar de la realidad aumentada. Por $14 mil pesos para los nacionales o US$20 dólares, se puede acceder a los tres senderos ecológicos, las tablets y al sistema de realidad aumentada, y apreciar dos colecciones: una de plantas secas nativas del Archipiélago desde el año 1900 y una colección privada entomológica de insectos, de propiedad de Rafael Mora.
Los horarios para disfrutar el Jardín Botánico son de lunes a sábado de 9 de la mañana a 5 de la tarde, y los días festivos de 9 de la mañana a 4 de la tarde. Allí estará un equipo de cerca de diez funcionarios dispuestos a acompañar a los visitantes para que se sumerjan en la historia de la fauna y flora del Archipiélago.

