Cada 27 de septiembre el mundo conmemora el Día Mundial del Turismo, una fecha que invita a reflexionar sobre el impacto de esta actividad en las comunidades, la economía y el medio ambiente. En el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, esta jornada adquiere un sentido especial, aquí el turismo no solo es motor de desarrollo, sino también una forma de preservar y compartir la riqueza cultural y natural de las islas.
Este 2025, la celebración llega con el lema propuesto por la Organización Mundial del Turismo (OMT): “Turismo y transformación verde”, un llamado a fortalecer prácticas sostenibles y responsables que protejan destinos como la Reserva de Biosfera Seaflower.
En la isla, el turismo se vive de manera única: desde las playas de arena blanca y mar de siete colores, hasta la gastronomía típica con rondón, crab soup o fish balls, pasando por el calor humano de la comunidad isleña. Cada experiencia es un recordatorio de que viajar va más allá del descanso, es un encuentro con culturas vivas y ecosistemas frágiles que requieren protección.
En este Día del Turismo, San Andrés reafirma su apuesta por un turismo consciente, que combine disfrute y conservación, y que garantice beneficios para las generaciones presentes y futuras.
Porque viajar a las islas no es solo descubrir un paraíso, es también asumir la responsabilidad de cuidarlo.

