Por: Laura Restrepo
Afeni James es una joven artesana de la isla de San Andrés, fundadora del emprendimiento Amatista, tesoros artesanales. Desde la peatonal del centro, donde se encuentra con turistas y residentes, ofrece accesorios hechos a mano que reflejan la identidad cultural del archipiélago y buscan generar conciencia sobre su historia y símbolos.
Su nombre —Afeni, de origen africano—, significa salud, prosperidad y amor por la comunidad. No podía llamarse de otra forma quien ha convertido su don en un puente entre generaciones.
Su interés por la artesanía nació de forma espontánea, sin una formación previa ni referencias cercanas. Años después descubriría que su madre, cuando estuvo embarazada de ella, también se había sostenido vendiendo artesanías en la isla. Aunque nunca se lo contó, ese vínculo se manifestó cuando Afeni comenzó a interesarse por crear accesorios, primero como pasatiempo y luego como una forma de generar ingresos.

Con técnicas aprendidas de forma empírica, esta joven trabaja con macramé, bisutería y elementos como hilos encerados, mostacillas, cuarzos y pequeños caracoles. Sus productos incluyen aretes, collares y bolsos, cada uno con un diseño único que busca transmitir un mensaje más profundo que lo estético: “No se trata solo de un accesorio, detrás de cada pieza hay una historia, un símbolo, una intención”, señaló.
Aunque al principio le costaba hablar en público y ofrecer sus productos por timidez, poco a poco fue ganando confianza. Hoy en día se acerca directamente a los visitantes en la peatonal para mostrar sus creaciones y compartir la historia de su marca. Actualmente, por motivos de salud, evita largas jornadas bajo el sol y se dedica a vender en las noches, llevando sus piezas a quienes transitan el centro de la isla con espíritu curioso.

El nombre del emprendimiento, Amatista, está relacionado con su color favorito y con las propiedades de la piedra amatista, que según algunas creencias promueve la buena energía y el bienestar. Para Afeni, ese significado también refleja su forma de ver la vida: hacer las cosas con amor y con un propósito.
Además de ser una fuente de ingresos que le permite apoyar a su familia, Amatista es un proyecto con visión de crecimiento. Afeni espera en el futuro tener una tienda propia, abrir espacios físicos y digitales donde otros jóvenes también puedan participar, y posicionar su emprendimiento dentro y fuera del país. Su objetivo es seguir promoviendo un turismo más consciente, en el que los visitantes puedan llevarse no solo un recuerdo, sino también una parte de la cultura viva de San Andrés.
*Fotos: @Sultan_Comodyn_
@Lemurphotofilms

