El Blue Lizard (lagarto azul), de San Andrés es una especie única de Colombia que hoy enfrenta un grave peligro de extinción y cuya protección se ha convertido en una prioridad ambiental en el archipiélago.
Fotos y textos por Laura Restrepo
Entre la vegetación baja, los senderos naturales y las zonas cercanas a cuerpos de agua de San Andrés, habita una de las especies más fascinantes y poco conocidas del Caribe colombiano, el Blue Lizard (lagarto azul), un reptil endémico que solo existe en el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.
Su característico color azul vibrante lo convierte en una especie emblemática de las islas y en un símbolo de la biodiversidad única que resguarda la Reserva de Biosfera Seaflower. Conocido científicamente como Cnemidophorus lemniscatus speuti, este reptil pequeño y ágil forma parte esencial del equilibrio ecológico del territorio insular.
Aunque suele ser visto corriendo rápidamente entre la vegetación o tomando el sol en espacios abiertos, el lagarto azul enfrenta una realidad preocupante: se encuentra en grave peligro de extinción debido a la pérdida de hábitat, la contaminación y los cambios ambientales que afectan los ecosistemas de las islas.
Actualmente, la especie está protegida dentro de la Reserva Natural Fauna de Colombia San Andrés Isla. Allí se trabaja por la conservación de su hábitat silvestre y la protección de otras especies nativas que hacen parte del patrimonio natural de las islas.

El Blue Lizard es completamente inofensivo y cumple un papel importante en la biodiversidad local. Además de ser una especie única de Colombia, representa la riqueza natural que diferencia al archipiélago del resto del Caribe. Lugares como Big Pond (La Laguna), aún permiten el avistamiento de estos reptiles en libertad, recordando la importancia de conservar los espacios naturales que les permiten sobrevivir.
Tras fenómenos naturales como el huracán Iota, muchas especies endémicas del archipiélago resultaron afectadas, haciendo aún más urgente el fortalecimiento de estrategias de conservación y educación ambiental en las islas.
Más allá de su belleza exótica, el Blue Lizard es un recordatorio de que San Andrés no solo guarda playas y mar de siete colores, sino también especies irrepetibles que existen únicamente en este rincón del mundo. Su protección no solo depende de las autoridades ambientales, sino también de la conciencia de residentes y visitantes que recorren el territorio isleño.
Cuidar del Blue Lizard es preservar una parte viva de la identidad natural del archipiélago y asegurar que futuras generaciones puedan seguir encontrando, entre los caminos de la isla, el destello azul de este pequeño guardián de las islas.

