La Unidad de Víctimas reconoció a la comunidad raizal como víctima del conflicto armado y sujeto de reparación colectiva.
La inclusión en este registro único de víctimas representa un hito histórico en favor de la comunidad étnica raizal, pues se establece que el conflicto armado sí llegó al territorio insular y, a partir de esto, se marca un camino de reparación y reivindicación de los derechos de este pueblo de ahora en adelante.
Patricia Tobón Yagarí, directora de la Unidad para las Víctimas, sostuvo: «Este reconocimiento permitirá visibilizar y entender cómo las dinámicas del conflicto se adaptaron de manera diferencial a la insularidad, habla de cómo sus expresiones son distintas a las del resto del país continental».
Este reconocimiento llega luego de varios años de trabajo, en los que se realizaron diálogos con la comunidad raizal y acercamientos con la Administración Local para fortalecer la confianza institucional, en los que se pudo establecer la llegada del narcotráfico al territorio insular y los efectos negativos que ha tenido sobre la población nativa, en especial, con pescadores y sabedores del mar.
Según la Unidad de Víctimas, a pesar de las afectaciones que ha tenido la comunidad raizal a raíz de las dinámicas de la guerra, no se ha recibido una adecuada atención por parte del Estado, por lo que esta decisión es una oportunidad perfecta para iniciar un cambio en este panorama.

