Las adultas mayores de San Andrés demostraron que el talento y la creatividad no tienen edad. Durante una muestra artesanal, presentaron piezas únicas elaboradas con materiales reciclables y biodegradables, muchas de ellas inspiradas en la biodiversidad marina: mantarrayas, estrellas de mar y otros símbolos que reflejan la esencia del Archipiélago.
Este proceso, acompañado por la instructora Nubia Ferrín y la Escuela EFASME, nació en agosto como un espacio de formación en el que las participantes aprendieron nuevas técnicas y reafirmaron su compromiso con la sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente.
Más allá de la exposición, la iniciativa se convirtió en un recordatorio del poder transformador del arte: unir tradición, conciencia ambiental y la experiencia de nuestras adultas mayores para aportar belleza y valor a la comunidad.




