Es una tradición que reúne a familias, estudiantes y docentes alrededor del orgullo patrio. Durante meses, las bandas de los colegios se preparan con disciplina y dedicación para ofrecer presentaciones que llenan las calles de música, color y emoción.
Cada paso refleja el compromiso de una comunidad que mantiene viva esta celebración con respeto, cultura y sentido de pertenencia.







