Se celebra en la isla un año más de su bautismo como «San Andrés» por parte de los primeros viajantes que llegaron al territorio.
La evidencia sugiere que, en un principio, las islas estuvieron frecuentadas temporalmente por indios miskitos quienes usaban el territorio como base para realizar faenas de pesca, lo que pone de manifiesto la relación del Departamento con las demás islas del Caribe.
Posteriormente, un grupo de puritanos ingleses se establecieron en las ínsulas y la llamaron como «Providencia», en contraposición al anterior bautismo por parte de los españoles quienes la habían nombrado «Santa Catalina», según lo relata el Banco de la República en su texto «Economía y medio ambiente del archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.
Ahora bien, muchas han sido las transformaciones que ha vivido el territorio insular con referencia a la forma de celebrar su aniversarios, pues según se cuenta anteriormente era común disfrutar de algunos juegos y danzas tradicionales que se levantaban como homenaje a ese primer paso de población de las islas.
Hoy, las dinámicas de crecimiento poblacional y nuevos embates culturales han hecho que la celebración sea diferente, cada generación lo vive a su manera, sin embargo es preciso decir que lo importante es realizar un verdadero acto de celebración y que este no se pierda como una botella en el mar.
Esta fecha es un recordatorio que el Departamento tiene mucho por trabajar desde todos los flancos, pero que siempre hay un espacio para tomar aire y recordar aquellos pasos anteriores que poco a poco fueron conformando la imagen del Archipiélago que se tiene hoy. Es una oportunidad para hacer un rescate de aquella esencia isleña, de eso que constituye a los pobladores ancestrales del territorio.
Festejar en paz es la clave, viva como se viva, teniendo el respeto por la tradición y el fomento de esta cultura entre los más jóvenes como bandera. San Andrés, un año más: otro peldaño en la inmensa escalera de la historia.

