En San Andrés, la protección de los arrecifes coralinos no es solo tarea de científicos o expertos, también es un aprendizaje que se construye desde las instituciones, los jóvenes y la comunidad.
Recientemente, funcionarias administrativas de Coralina vivieron una experiencia única en la que conocieron de cerca el proceso de restauración de corales, aprendiendo sobre técnicas de microfragmentación y la siembra en guarderías. Este ejercicio les permitió entender cómo se llevan a cabo estos procesos en el archipiélago y, sobre todo, cómo transmitir ese conocimiento a la comunidad.

La actividad se desarrolló en el marco del memorando de entendimiento entre GreenSouls y BlueRestores, y también contó con la participación de jóvenes de la Secretaría de Juventudes, quienes a través de su semillero de investigación se sumaron al compromiso de conservar los arrecifes y promover un turismo sostenible en la Reserva de Biosfera Seaflower.
Más allá de una jornada de aprendizaje, fue un recordatorio de que la educación ambiental es la base para proteger nuestro patrimonio natural y asegurar que tanto residentes como visitantes disfruten de un ecosistema sano y vibrante en el Caribe insular.


