La magia
San Andrés es un destino mágico, hay un mundo bajo su superficie que invita a ser descubierto, lugares llenos de belleza que reclaman ser visitados. El ecosistema submarino de la isla posee un sinnúmero de especies que dotan a sus paisajes con un halo paradisíaco. En este sentido, una de las actividades económicas con mayor presencia en el territorio es el buceo, durante décadas residentes y visitantes se han dejado seducir por la adrenalina de adentrarse en las profundidades del mar.
En este contexto, emerge San Andrés Divers. Esta es una empresa con más de 20 años de experiencia en el mercado, bagaje que la constituye como un referente turístico de la región. Desde su génesis, se ha caracterizado por la excelencia en sus servicios y personal altamente capacitado para hacer del buceo, en las distintas modalidades, una aventura única en el Archipiélago.
Se ubica en el sector de West View y colinda con algunos de los mejores sitios de buceo de toda la isla, donde se pueden encontrar arrecifes, bancos de peces, estatuas marinas y todo un ecosistema lleno de color y vida que hace de esta actividad una parada infaltable para el que pise el territorio insular. Entre los servicios que ofrece se encuentran: cursos de certificación en todos los niveles desde el Open Water, hasta Dive Master, pasando también por Snuba.
La experiencia
Bucear en San Andrés es sumergirse en el macondiano mundo submarino del Archipiélago, donde las especias marinas confluyen en un armónico coro acuático lleno de diversidad. De la mano de los instructores, que con ardua dedicación se encargan de hacer de esta actividad una experiencia gratificante y llena de emoción, inicia el recorrido.
Un cuestionario sobre patologías que puedan afectar el correcto desarrollo del buceo, es la primera parada; allí, se propende tener un conocimiento claro de cuál es el estado médico de cada participante, con el fin de mantener la seguridad y vida de cada uno de ellos.
La siguiente estación es una charla sobre la comunicación en el mar. Desde luego, bajo el agua no es posible articular palabras, pero amén de mantener un control de la situación del personal que bucea, se hace necesario establecer un lenguaje de señas con el que se pueda comunicar. Este paso resulta fundamental pues se aprenden códigos para expresar, por ejemplo, la cantidad de aire con que se cuenta en el tanque, posibles inconvenientes y señales de que todo está bien.
El viaje continúa con una familiarización del equipo de buceo, herramientas con las que se hará el recorrido: tanque de oxígeno, válvulas de respiración, medición de aire, chaleco salvavidas, careta y aletas. Este conocimiento se combina con un ejercicio práctico en la piscina, donde cada persona deberá sumergirse, con el equipo puesto, para probar el buen funcionamiento de los mismos y hacer un acercamiento con el próximo paso, el mar.
Al respecto, Shannon Thyme, instructor de buceo de San Andrés Divers, comenta: “Somos especialistas en buceo de primera experiencia, minicursos, lo hacemos en inglés y español. Bucear es una actividad que pueda practicarse desde los 10 años en adelante, mientras que el Snuba, como no tiene equipo de peso, se realiza desde los 6 años. Algunas de las recomendaciones para las personas que quieran vivir esta aventura son no ingerir bebidas alcohólicas, hidratarse y encontrarse en buenas condiciones de salud”.
Ya en el mar, todo cambia. El azul profundo del agua se convierte, a medida que se desciende, en un entorno cálido y transparente por el que pululan grandes cantidades de peces para acompañar el trayecto. El fondo marino, inmenso e imponente, ofrece vistas únicas guardadas para solo aquel que se decida por vivir algo nuevo.
Decantarse por este tipo de servicios es uno de los planes turísticos que no pueden en San Andrés, guarda gran parte de los atractivos de la isla y fortalece la confianza y decisión al enfrentarse a nuevas prácticas.
Por: Juan David Herrera Menase

