La agricultura de San Andrés continúa fortaleciéndose. Luego de un año donde la sequía azotó con ferocidad al campo sanandresano y plagas como la cochinilla tomaron fuerza, llega un periodo en el que lentamente se retorna al equilibrio.
Como parte de esas acciones enfocadas, se realizaron varias sesiones de entrega de plántulas a los isleños, mismas que fueron un total éxito, pues se llegaron a dar más de mil ejemplares a la comunidad de frutas y verduras como el tomate chery, cilantro, basket pepper, lechuga, entre otros.
Estas actividades tuvieron un fin claro: apuntarle a la soberanía alimentaria en el Departamento luego de varios meses de la pandemia, etapa en la que tomó mayor relevancia la autonomía del campo y la necesidad de fomentar las huertas y cultivos entre la comunidad de la isla como mecanismo para contrarrestar el desabastecimiento de algunos productos.
San Andrés tiene la facilidad de ser fértil para diferentes alimentos como la batata, yuca, plátano y tomates, por lo que se debe aprovechar esta ventaja y hacerla productiva y más aun teniendo en cuenta que se trata de un Archipiélago donde la mayoría de lo que se consume llega por aire o mar.
Del mismo modo, resulta pertinente inculcar entre las nuevas generaciones el amor por la agricultura debido a la problemática del envejecimiento del campo. Se requiere de ese relevo por parte de los más jóvenes para una de las labores del primer sector económico del país.

