El parque regional natural de Johnny Cay fue el lugar donde nacieron 70 tortugas Carey, una gran noticia para el Departamento insular y la preservación de la naturaleza.
Una vez se tuvo conocimiento de la eclosión de los huevos en la isla, personal de Johnny Cay contribuyó en la vigilancia de que el proceso se llevara de manera adecuada y, también, que las tortugas pudieran continuar con su tránsito hacia el mar y de esta manera abrirse a la vida.
Las tortugas Carey (Eretmochelys imbricatas) son una especie en vía de extinción por lo que han sido clasificadas por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza – UICN, como especies en peligro crítico de extinción, a raíz de las malas prácticas humanas de pesca y la caza indiscriminada de sus huevos por depredadores, por eso la importancia de la vida de estas especies. Las tortugas carey realizan migraciones a las playas para anidar. Las hembras excavan nidos en la arena donde depositan sus huevos. Después de un período de incubación, los huevos eclosionan y las crías se dirigen al mar.
En lo que va corrido del año más de mil tortugas han sido ayudadas en sus procesos de desove, eclosión y recorrido hacia el mar, donde se unen con la naturaleza y el milagro de la vida se escribe sobre las olas. Estos hechos resultan importantes al pensar la recuperación de las especies en el territorio insular y es un recordatorio que el Archipiélago es cuna de ejemplares únicos de fauna y flora de que deben ser protegidos por residentes y visitantes.

