El Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina continúa fortaleciendo su posición como uno de los destinos turísticos más importantes del Caribe colombiano. Durante el primer semestre de 2026, el destino recibió 645.294 visitantes, lo que representa un crecimiento del 21 % frente al mismo periodo de 2025, cuando se registraron 533.276 llegadas.
De acuerdo con las cifras compartidas por la Secretaría de Turismo, el incremento estuvo impulsado principalmente por el mercado nacional, que pasó de 382.214 visitantes en 2025 a 480.260 en 2026. En cuanto al turismo internacional, el Archipiélago también mostró un comportamiento positivo, al pasar de 151.062 a 165.034 visitantes.
Brasil lidera la llegada de turistas internacionales
Durante el primer semestre del año, Brasil se consolidó como el principal mercado internacional para el destino, con 52.054 visitantes, seguido por Argentina (21.381), Chile (18.954), Perú (10.899), Estados Unidos (9.029) y Ecuador (6.490).
Estas cifras reflejan el fortalecimiento de la promoción internacional y el creciente interés de viajeros extranjeros por conocer el Archipiélago, reconocido por el mar de los siete colores, su riqueza natural, la cultura raizal y su oferta de experiencias.
Junio también cerró con cifras positivas
Solo durante el mes de junio de 2026 llegaron 102.523 visitantes, un crecimiento del 23,4 % frente al mismo mes de 2025.
El turismo nacional fue el principal motor de este resultado, al registrar 87.064 viajeros, equivalente a un aumento del 31,2 % respecto al año anterior. En contraste, el mercado internacional reportó 15.459 visitantes, una disminución del 7,5 % frente a junio de 2025.
Entre los mercados internacionales con mayor número de visitantes durante junio se destacaron Brasil (4.181), Chile (2.058), Estados Unidos (1.896) y Argentina (1.292).
Con estos resultados, el Archipiélago mantiene una tendencia de crecimiento durante 2026, consolidándose como un destino atractivo para viajeros nacionales e internacionales que buscan disfrutar de sus playas, la biodiversidad de la Reserva de Biosfera Seaflower, la gastronomía y la identidad cultural de las islas.





