En un ejemplo de resiliencia ambiental y trabajo colectivo, la Schooner Bight Ethnic Association (SBEA) recibió su primera compactadora tras los devastadores hechos del 19 de mayo de 2024, cuando un incendio consumió la totalidad de su planta de aprovechamiento de residuos sólidos. Esta maquinaria esencial permitirá reanudar las labores de reciclaje y manejo sostenible de desechos en la Reserva de Biósfera Seaflower.
El equipo llegó a la isla gracias al programa Avión Solidario de Latam, aliado de SBEA en el transporte de residuos reciclables. Según la organización, este respaldo es fundamental para retomar sus operaciones:
“Latam ha sido un socio invaluable, facilitando el traslado de casi el 100% de los residuos que aprovechamos. Desde el momento de la calamidad, levantaron la mano para apoyarnos en la recuperación”, destacó Zambo Arigan Forbes, Vocero de la asociación.
La compactadora marca un nuevo comienzo para el proceso de acopio y reciclaje. Sin embargo, la reactivación completa del proyecto aún depende de la aprobación gubernamental del lugar de acopio, acorde con el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) y el Plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos (PGIRS). La asociación lleva siete meses en diálogo con las autoridades para cumplir con los lineamientos ambientales de la isla, que cuenta con una única zona industrial.
SBEA también resaltó la importancia de que la comunidad continúe separando los residuos en sus hogares para optimizar la gestión sostenible. Además, agradeció a sus aliados estratégicos —Latam, Ekored, Enka, Coca-Cola, Coca-Cola Femsa, Tetrapak y Acoplásticos— por el apoyo incondicional en su misión de proteger el medio ambiente del archipiélago.
SBEA reafirma su compromiso con la sostenibilidad y la conservación del entorno insular, confiando en la pronta resolución de los trámites pendientes para retomar sus actividades a plena capacidad. Su trabajo, junto al apoyo de la comunidad y los aliados estratégicos, seguirá siendo clave para la gestión responsable de los residuos en la Reserva de Biósfera Seaflower, un patrimonio natural que merece ser protegido para las generaciones futuras.

