Llega fin de año y con él se asoma la necesidad de reforzar la seguridad marítima para evitar accidentes
El mar es, quizás, el atractivo más grande que tiene el Archipiélago. En este, se desarrollan numerosas actividades de deleite y diversión para visitantes y locales, que día a día decenas de personas practican. Pensando en el bienestar y seguridad de todos, las autoridades han implementado la demarcación de playas para delimitar las zonas de bañistas y así prevenir hechos fatales; el boyado se puede ver en lugares como Rose Cay, Haynes Cay y Spratt Bigth.
Ahora bien, desde las autoridades marítimas los controles en puntos de embarque continúan, haciendo monitoreo constante de embarcaciones y prestadores turísticos que realizan labores en el mar y que es necesario que cumplan con todas las recomendaciones de ley, para la tranquilidad de los usuarios.
Durante este año, se han presentado algunos hechos aislados de accidentes náuticos, por ello es preciso reforzar las medidas de cara a la última temporada del año que se avecina. Todo esto será posible si las personas contribuyen desde la precaución (como no ingerir licor si se disfruta del mar, o no acceder a zonas muy profundas en caso de no saber nadar).
Proteger la vida en el mar es una labor articulada entre comunidad y autoridades y en esta época es preciso traer a discusión que se debe hacer un uso responsable de las actividades marítimas para proteger la vida de todos.

