Disposición anticipada, prevención o suprema sabiduría de Dios que rige al ser humano y protege. Eso es Providencia en su definición literal; y no está lejos de la realidad de la isla, cuyas playas, para muchos, son calificadas como las bonitas de Colombia y una de las mejores del mundo.
De origen volcánico y coralino, con una superficie total de 17km², Providencia es la segunda isla en tamaño en el Archipiélago. Está ubicada a 90km al norte de San Andrés, a donde hay que llegar primero para trasladarse luego por aire o mar. El aeropuerto El Embrujo, que recientemente ha sido adecuado para seguir prestando un servicio de calidad, recibe entre 2 y 4 vuelos diarios. Los costos ida y vuelta promedian $300.000, y su duración no supera la media hora. Por mar, el trayecto dura aproximadamente 3 horas, en un catamarán que tiene salidas todos los lunes, miércoles, jueves, viernes y domingos.
Una vez en Providencia, no tardarás en notar la diferencia con San Andrés. No solo se trata del tamaño, se siente un aire mucho más natural y virginal, las playas son más pequeñas, pero más lindas y tranquilas. El plan es mucho más para el descanso y el deleite de la vida misma.
Desde plantearte simplemente abstraerte de la realidad citadina, en Providencia puedes hacer los mejores tours de buceo, por su fauna y flora variada. El ecoturismo, muy acorde con las nuevas dinámicas de sostenibilidad, ofrece nuevos y llamativos atractivos. También puedes visitar Santa Catalina, la hermana isla menor que está a 150m y a la que puedes llegar por su Puente de los Enamorados; un recorrido mágico que preferiblemente debes hacer en pareja, ver el atardecer, sentir la brisa, escuchar las olas del mar y vislumbrar el amor.
Como cereza del pastel, Cayo Cangrejo. Con una superficie de 2 hectáreas, poblada de muchas palmeras y cocoteros, rodeada de agua cristalina y una variada fauna, en la que predomina el cangrejo negro y el anfibio, (de ahí su nombre), Cayo Cangrejo es de los más grandes atractivos, incluso del Departamento.
Providencia es un destino que tienes que conocer. Es de esos lugares que uno dice “tengo que conocer sí o sí”. Ven, enamórate y disfruta de su gente, sus paisajes, sus planes, de su naturalidad. ¡Te esperamos!


