Pensar en Providencia y Santa Catalina es remitirse al amor. Y es que este hermoso valor, que se hizo tangible hace ya 31 años en el archipiélago, conecta a las hermanas islas, y quienes lo recorren afirman sentirse enamorados.
La historia del Puente de los Enamorados nos devuelve en el tiempo hasta el siglo XVII, cuando los piratas de la época dragaron el canal sobre el que está el puente para proteger ambas islas de los invasores.
Los enamorados es una estructura de madera que flota entre Providencia y Santa Catalina, pintado y realzado con espectaculares y llamativos colores, típicos del caribe colombiano. Fue construido en 1987, en el gobierno de Simón Gonzales por Marvin Hawkins y Fernando Correal.
Enamorado fue llamado, porque es un lugar ideal y propio para que las parejas disfruten de las puestas de sol mientras escuchan las apacibles olas del mar y sienten la brisa caribeña.
Desde el Puente de los Enamorados, el paisaje de ambas islas es confortante y tranquilo: el mar de siete colores, que cambia desde las franjas de verde claro hasta azul oscuro, el extenso arrecife coralino, las gaviotas y las embarcaciones coloridas de los pescadores en el horizonte.


