Si se busca posicionar al Archipiélago como un destino abierto para todas las personas, no solo basta hacer promoción del territorio y sus bondades. La infraestructura tiene que ser amigable con las personas con capacidades diferentes; en este sentido, San Andrés recibió una nueva silla anfibia que llega para ser una herramienta más de inclusión.
La silla operará en la peatonal de Spratt BIgth y se suma a una más con la que ya contaba la Administración Local. De esta manera, las personas con movilidad reducida podrán acceder al mar de forma segura y disfrutar de una de las maravillas que tiene para ofrecer San Andrés.
“Sabemos que San Andrés tiene una población con movilidad reducida muy importante y que para ellos vivir la experiencia de adentrarse en el mar es algo significativo. Es un servicio que se está prestando y sobre el cual queremos invitar a la toda la comunidad para que haga uso de él; pueden acercarse a la torre de salvamento que se encuentra frente al restaurante Islander, se coordina una hora para prestar el servicio y se disfruta”, indicó el Secretario de Turismo de San Andrés, Juan Enrique Archbold.

Un destino incluyente es una meta a la que se debe avanzar y acciones como estas son parte fundamental en este proceso. Desde luego, el Archipiélago no debe quedarse en las postrimerías en materia de accesibilidad a sus atractivos turísticos, por lo que esta nueva silla anfibia es un acierto.

