La Corporación para el Desarrollo Sostenible del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina (Coralina) dio a conocer el inicio de la veda del cangrejo negro, que va desde el 1 de abril hasta el 31 de julio del presente año.
El cangrejo negro es parte fundamental de los ecosistemas nativos, de la cultura y gastronomía isleña. Durante años ha integrado múltiples platos de los hogares de las islas y, debido a esto, se ha generado toda una economía a su alrededor de la que muchas familias dependen.
Hablar del cangrejo negro es remitirse a la íntima relación con el Archipiélago; muchas son las historias que se han tejido con su nombre, lo que denota su importancia cultural. No obstante, debido a la reducción de los ecosistemas y la caza indiscriminada, esta especie se encuentra en peligro y con ello se ve amenazado también parte de la historia del territorio. Allí radica la importancia de respetar la vida. Acogerse a este periodo significa dar un voto de confianza hacia el futuro.
Por ello, además de la no comercialización y consumo, Coralina entrega las siguientes disposiciones para proteger a esta especie en este periodo; respetar el ciclo de vida del cangrejo negro, dar a las hembras el camino en las calles para que puedan alcanzar el mar y desovar sus huevos en el agua, y, trate de no matar a los cangrejos bebés que regresan al bosque, no quemar ni destruir el bosque, no capturar a las hembras con huevos o cangrejos pequeños antes de que se reproduzcan, no solicitarlo en los restaurantes durante el período de prohibición, informar a las autoridades ambientales sobre sitios de comercialización durante la veda, no desechar basura en el mar, mantener la playa limpia.

